sábado, 24 de abril de 2010

La Castidad

Al prender el televisor y pasar por cualquier canal, al hablar con fulanito o fulanita, escuchar la radio, ver alguna publicación científica, o bien una valla publicitara es típico conseguir un mensaje. Un mensaje que ha calado en la mente de las personas, y se muestra como irrefutable en la sociedad actual. No es otro sino el mensaje de la liberación sexual. Sexo, Sexo y mas Sexo; es lo que más vende, lo que más atrae a las personas y por eso es que las marcas promocionan con ello. El mundo se ha dejado llevar por los instintos carnales y ha fijado la mentira de que todos tienen derecho a tener relaciones sin ningún compromiso con la persona con quien desee hacerlo.

La castidad es motivo de burla, y visto como una rareza en la actualidad. La persona quien lo practica simplemente está perdiéndose de lo bueno de la vida. Sin embargo nosotros como cristianos tenemos tremendos argumentos para cumplir con ese mandato de Dios para permanecer en los caminos de Cristo. La castidad en resumidas cuentas es conservar la virginidad hasta el matrimonio, para, una vez llegado a esa etapa, entregarse y consumar el acto del amor.

Cuando Dios nos hizo, hizo de nuestro cuerpo un templo del Espíritu Santo, por tanto es este cuerpo que tenemos tan sagrado como la vida misma. Nos hizo mujer y hombre para que pudiéramos experimentar con una (1) persona del sexo opuesto el amor que Él tiene por nosotros de manera sagrada. Este amor de pareja se pensó para ser intrasferible (sin cambiar de pareja) y duradero (hasta la muerte… ¡uy!)

Esto al escucharse da miedo, cuando desconoces de Dios, mas, cumplir con lo que se nos ha dicho no es un castigo. Todo lo contrario.¿ Quien mejor que el alfarero para decir como es la vasija?¿ Quien mejor que el creador para saber cual es la mejor vida que debe llevar la criatura? La castidad nos permite tener una vida equilibrada, libre del pecado, y para el momento del matrimonio tener una unión de puro amor con la persona que se ha escogido. El matrimonio se creó con el fin de formalizar la unión entre dos personas delante de Dios, para que desde ese momento pasen a ser una sola carne. De allí en adelante todo derecho y deber sobre la pareja queda abierto.

Una de bondades de la castidad es reflejada en investigaciones, en donde se ha concluido que las personas que llevan una vida casta, en el matrimono son estadísticamente mas fieles, y con menos índices de divorcio.

Por lo tanto hermanos alégrense, ábranle su corazón a Jesús y sigan este hermoso estilo de vida. Si caen levántense como un niño, y con la ayuda del Señor y la intercesión de La Virgen y Los Santos podremos andar por los caminos del bien.

¡Un monton de gracia para uds. les mando!
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